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Los momentos de oración, en particular las celebraciones eucarísticas cotidianas, han armonizado y vivificado los trabajos de la asamblea que se ha desarrollado con espíritu jubilar en el Año Santo 2000. Referimos solamente las homilías de las celebraciones eucarísticas pero agradecemos a todos los pastores - que según el programa - han guiado la oración de la mañana y de la tarde y del día jubilar. Como todos los peregrinos nos preparamos con una liturgia penitencial y visitamos las cuatro basílicas. Comenzamos con la Celebración eucarística en San Pedro y proseguimos con San Juan de Letrán y Santa María Mayor. El día jubilar se concluyó con la celebración de Vísperas en la Capilla Sistina presidida por el Exmo. Mons. Piero Marini, Maestro de las celebraciones Litúrgicas Pontificias y seguida de una explicación artístico-espiritual a cargo de Mons. Crispino Valenziano. En la Basílica de San Pablo tuvo lugar la clausura de la III Asamblea con la significativa entrega del Crucifijo de San Francisco a todos los participantes, una expresión de arte italiano con un mensaje universal de fraternidad y de paz para los laicos de la AC llamados a anunciar a Cristo en todo el mundo. Agradecemos también al grupo de Ceccano, a Sr. Cecilia Stiz y a cuantos han colaborado en la animación litúrgica.
III ASAMBLEA ORDINARIA - Roma, 2-6 de diciembre de 2000 Acción Católica: fieles laicos que viven la novedad del Evangelio y son signo de comunión LA PERMANENTE ACTUALIDAD DE UN DON DEL ESPÍRITU
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