Saludo de Mons. Francesco LAMBIASI

Mons. Francesco LAMBIASI
Asistente Eclesiástico del FIAC - Asistente general de la Acción Católica Italiana

"Donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo con ellos” (Mt 18,20). Estas palabras del santo Evangelio dan luz a nuestro encuentro, infunden paz y abren un gran horizonte: el la luz de la presencia del Señor Jesús, es la paz de su espíritu, es el horizonte amplio del Reino de Dios.
Estamos aquí reunidos para hacer un discernimiento pastoral que todos deseamos atento, disponible, concreto: estamos llamados a responder a la pregunta ¿qué Acción Católica, para qué Iglesia, para qué Europa?
La respuesta a esta pregunta no parte de cero: hace al menos cuarenta años que las Iglesias en Europa se están interrogando y contrastando en torno a este reto.
Debemos partir del Concilio Vaticano II, pero se nos ha pedido “aggiornare” la actualización que el Beato Papa Juan XXIII comenzó para la Iglesia con la apertura del Vaticano II.
En una situación definida culturalmente como “post-moderna” y religiosamente como “post-cristiana”, la comunidad cristiana no puede ya dar la fe por supuesta, es más, está llamada a dar resonancia al mensaje evangélico con nuevo ardor, con un lenguaje nuevo, con nuevos signos “que creen sorpresa en la gente” (EN 11-12).
En esta nueva evangelización, la Acción Católica no puede quedarse en la retaguardia: se la pide actualizarse decididamente para renovar profundamente cada comunidad cristiana para que sea “una estación misionera” para todas las personas que viven en ese territorio, trabajan y pasan el tiempo. Hablando a los asistentes de la Acción Católica Italiana en febrero pasado, el Papa ha invitado a cada párroco a “no tener miedo” de abrir o reabrir la parroquia a la AC. Pero bien lo sabemos: la AC no se puede imponer por obediencia.
Para que la invitación del Papa encuentre una adhesión cordial y convencida acogida es necesario que la AC sea una AC “bella y posible” como dice Paola Bignardi, Presidenta de la Acción Católica Italiana. Ayudemos al Papa a hacer que su invitación sea acogida.
Agradezco al cardenal Vinko Puljic y a mons. Pero Sudar, pastores de esta Iglesia local de Vrhbosna-Sarajevo y a mons. Franjo Komarica, obispo de Banja Luka y Presidente de la Conferencia Episcopal de Bosnia-Erzegovina, la acogida a esta iniciativa del FIAC, que quiere ser un signo de amistad y fraternidad entre las Iglesias de tantos países de Europa.
Doy las gracias a todos los presentes, en especial a mons. Atilano Rodríguez, Obispo Consiliario de la Acción Católica Española.

Todos juntos damos gracias al Señor por habernos reunido en su nombre.

III Encuentro Europa-Mediterràneo - Sarajevo, 3-7 de septiembre 2003
El contributo de la Acción Católica POR UNA EUROPA FRATERNA