Bienvenida
VI Encuentro Continental Americano
VIDA, PAN, PAZ, LIBERTAD. Laicos de Acción Católica en la ciudad para un mundo más humano
México, 8 al 11 de julio de 2010

 
Ing. Emilio INZAURRAGA
Presidente Acción Católica Argentina
Coordinador Secretariado Foro Internacional de Acción Católica

Queridos pastores y autoridades, Queridos amigos y amigas,

Es una alegría muy grande poder compartir con ustedes, dirigentes y asistentes eclesiásticos de las Acciones Católicas de los países de América,  miembros del FIAC y observadores, este sexto encuentro continental americano que realizamos aquí, en la ciudad de México, donde la Acción Católica Mexicana - miembro del secretariado del FIAC en varios períodos -  nos abre sus puertas y también nos recibe fraternalmente.

Saludo especialmente a Ana María Todd de Croda y en ella a toda la Junta Nacional y a todos los dirigentes de la Acción Católica Mexicana, Esmeralda Serrato, a Eduardo Ramirez Cato y a María Eugenia, Imelda y en ellos a todos los que han colaborado para que este encuentro sea posible.

Estar aquí, cerca de la Virgen de Guadalupe, patrona de América, hacia donde peregrinaremos el sábado, es para todos un momento de gracia, de vivencia comunitaria y de compromiso. en torno a nuestra Madre.

Junto con los representantes de los paises de América, la participación de dos países integrantes del secretariado FIAC - Italia y Burundi - y la presencia de España, es un lujo en este encuentro, nos hermana y nos anima.

El Foro Internacional de Acción Católica ha propuesto para este año 2010, la realización de loencuentros regionales:

IV Encuentro Continental Africano   Rwanda, Kigali 10 al 14 de marzo
(con una otra sesión en Senegal en Noviembre)
V Encuentro Continental Europeo  Polonia, Cracovia, 6 al 9 de mayo
VI Encuentro Continental Americano México, 8 al 11 de julio

Esperamos en 2011 convocar el I Encuentro en Asia.

Todos los Encuentros continentales están convocados bajo el mismo lema: VIDA, PAN, PAZ,  LIBERTAD "Laicos de Acción Católica en la ciudad para un mundo más humano" , que nos impulsa a involucrarnos en la realidad de nuestros continentes, de nuestros países, de nuestros pueblos desde nuestro carisma e identidad.

Nuestro encuentro es fruto de un camino emprendido por el FIAC desde hace 20 años, donde las Asambleas ordinarias y los encuentros Continentales son momentos importantes en este recorrido.

Los encuentros Continentales Americanos compartidos han sido:

  • 1994 - Caracas - Venezuela
  • 1996 - Asunción - Paraguay
  • 1999 - DF - México
  • 2003 - Lima - Perú
  • 2006 - Buenos Aires - Argentina
  • 2010 - DF - México

Dos estaciones más recientes en el Camino
En el encuentro continental Americano  anterior, realizado en Buenos Aires en el año 2006, pudimos reflexionar y comprometernos en estos aspectos:

  • Asumimos el mismo lema que la V Conferencia en Aparecida:

"Discípulos y misioneros de Cristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida"

  • Reflexionamos sobre el documento preparatorio y elaboramos las bases de nuestra propuesta, la que presentamos al CELAM
  • Nos propusimos intensificar la formación y renovar las propuestas metodológicas para responder mejor al cambio de época
  • Vivir la santidad en lo cotidiano
  • Mejorar la comunicación, el intercambio y la colaboración
  • Aportar y participar en la peregrinación de los jóvenes de AC del mundo a Tierra Santa

En la V Asamblea Ordinaria del FIAC, en Roma en el 2008, que celebramos bajo el lema:
"Por la vida del mundo (Jn 6,51) Laicos de Acción Católica a 20 años de la Christifideles Laici"

Donde tuvimos una tarde de trabajo dedicada a cada continente y surgieron estas conclusiones:

  • Sintonía entre Aparecida y el carisma de la AC.
  • Espíritu de Aparecida en nuestra tarea y formación
  • Nos propusimos comunicar nuestra experiencia de AC a los Obispos
  • Hacer uso de las tecnologías para la formación y la comunicación identificando el medio más conveniente a cada país
  • Continuar con la tarea de Promoción emprendida
  • Curso para la formación de dirigentes
  • Asumir como marco de referencia para nuestra formación:
  • Catecismo de la Iglesia Católica
  • Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia
  • Doc. de Aparecida

Nuestro lema
Ahora estamos acá, convocados bajo este lema:
VIDA, PAN, PAZ, LIBERTAD
"Laicos de Acción Católica en la ciudad para un mundo más humano"


Los cuatro aspectos que hemos priorizado en él son valores que tienen una estrecha vinculación entre si y fueron propuestos como desafíos por S.S. Juan Pablo II al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede a comienzos del 2005, como parte de su testamento a la humanidad:

En cada uno de ellos, el Santo Padre destaca los problemas del mundo en una visión realista y esperanzadora, para animarnos también a asumirlos prioritariamente en la construcción de un mundo más humano, desde nuestra realidad cotidiana.

También en nuestras tierras podemos ver el contraste de los valores propuestos con la realidad.
Por ejemplo, la población de América Latina inició el año 2010 con 9 millones más de pobres respecto de la cifra de inicios de 2009 que ya era muy elevada, o sea pasamos de 180 a 189 millones.
El documento de Aparecida  llama la atención sobre el fenómeno de la "exclusión social",indicando que "los excluidos no son solamente explotados sinó sobrantes y desechables "(DA 65)

Entre los más afectados están los niños, las mujeres, los jóvenes, los pueblos indígenas y afrodescendientes. Hay datos escandaloso "uno de cada cuatro jóvenes está fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo" y según la CEPAL  el porcentaje de pobres de la región ascendió al 34.1% y de indigentes al 13.7%.

La desocupación creciente (paso de 7.5 a 8.5% en el 2009) y la precariedad del trabajo atenta contra la posibilidad de ir generando condiciones de vida digna para todos.

La educación, la salud, el cuidado del medioambiente, el fortalecimiento de las democracias, la corrupción, la escasa participación de los ciudadanos en la política , la libertad de expresión y de profesar la fe, la vida de los más vulnerables y la protección de la familia son temas que merecen nuestra reflexión y nuestro compromiso.

Vencer el mal con el bien
Evidentemente son tiempos difíciles y "los tiempos difíciles  exigen fortaleza.

En dos sentidos: como firmeza, constancia, perseverancia y como compromiso activo, audaz y creador"[1]para trabajar y anunciar:

  • Que la vida se acrecienta dándola y hay que promoverla y cuidarla desde la concepción hasta la muerte natural de cada persona
  • Que la Tierra que Dios nos ha dado para cuidarla puede producir los alimentos para calmar el hambre de toda la humanidad actual y futura
  • Que la brecha escandalosa entre ricos y pobres es la constatación de que el egoísmo lleva a algunos a acaparar los bienes destinados a todos
  • Que el Amor es más fuerte que la guerra y que la guerra nunca es una opción
  • Que la negación de Dios desfigura la libertad de la persona humana, y desbasta también la creación

Bicentenarios en América

También en este tiempo, el año pasado, Bolivia y Ecuador; en el 2010 en Argentina, Chile, Colombia, México, Paraguay y el próximo año Venezuela, estamos celebrando el Bicentenario de la patria, como expresión de la libertad, pero también de la construcción común de cada pueblo, de cada ciudad.  En todos los casos la Iglesia ha sido una institución fundante , en cada uno de estos países, con un gran aporte cultural y que sigue contribuyendo; como nos lo dice el mismo documento de Aparecida en el Número 13: "En América Latina y el Caribe, cuando muchos de nuestros pueblos se preparan para celebrar el bicentenario de su independencia nos encontramos ante  el desafío de revitalizar nuestro modo de ser  católico y nuestras opciones personales por el Señor, para que la fe cristiana arraigue más profundamente en el corazón  de las personas  y los pueblos latinoamericanos  como acontecimiento fundante  y encuentro vivificante con Cristo".

En los pueblos Latinoamericanos y del Caribe se constata, aun con mayoría de habitantes católicos, una escasa participación de los ciudadanos en la política, debido a la falta de credibilidad en los líderes políticos, a la corrupción, a la desesperanza y a la perdida de perspectivas con respecto al futuro.

El desafío está en pasar de una democracia representativa a una democracia participativa, donde podamos proponer los valores del evangelio en forma creativa y encarnada en cada una de nuestras realidades.

Construir el Bien Común
Tenemos que comprender entre nosotros y ayudar a tomar conciencia de la urgencia que reclama nuestra realidad, para poder aportar una acción madurada en la fecundidad del silencio y la reflexión.

Tenemos que ser especialistas en lo que sucede en cada uno de nuestras comunidades, barrios, ambientes. Atentos a las necesidades concretas, buscar un "terreno común" en la sociedad plural donde participar y aprender, donde nuestra propuesta sea escuchada y valorada, donde junto con otros trabajemos en la construcción del Bien Común.

Con otras Iglesias, con las instituciones de la sociedad civil, con los organismos del estado, con las empresas, con las personas de buena voluntad podemos construir caminos de solidaridad, de diálogo, de amistad social para promover y consolidar cambios significativos de la realidad.

Comunión y Corresponsabilidad
En este encuentro tenemos una nueva oportunidad de vivir y ejercitar la comunión, somos Obispos, sacerdotes, laicos que hemos asumido corresponsablemente la misión de la Iglesia y sabemos que  "Las exigencias urgentes del momento reclaman, de todos los miembros de la Iglesia, generosidad de presencia y de servicio, el gozo de la austeridad y la valentía del testimonio"[2]

Nuestra mayor amenaza , como nos señalaba el papa Benedicto XVI, "es el gris pragmatismo de la vida cotidiana de la Iglesia en el cual aparentemente todo procede con normalidad, pero en realidad la fe se va desgastando y degenerando en mezquindad".[3]

Como laicos de la Acción Católica, desde el seno de la Iglesia, podemos aportar significativamente a revitalizar la pasión por el anuncio del evangelio, especialmente en todas las realidades temporales, participación activamente en la pastoral de conjunto en nuestras iglesias locales.

Ser corresponsales hoy de la conversión pastoral de la Iglesia es también vivir y testimoniar  un estilo de vida más fiel a la verdad y a la caridad, más sencillo, austero y solidario, y asumir con valentía, persistencia y docilidad a la gracia para ser fiel a la Iglesia y en ella al Santo Padre, principio de unidad, vinculo de la caridad y de la paz  y a la "puesta al día" iniciada por el Concilio Vaticano II.

En el documento de Aparecida[4], nuestros obispos nos señalan que es preciso reforzar la Iglesia Católica en cuatro ejes:

  • Una experiencia religiosa personal
  • La vivencia comunitaria
  • La Formación bíblico doctrinal
  • El compromiso misionero de toda la comunidad

Resuenan vigentes las palabras de Juan Pablo II y repetidas por Benedicto XVI: "La Iglesia necesita de la Acción Católica y la necesita porque ella es un don del Espíritu que suscita los carismas para el bien de toda la comunidad."[5]

La Acción Católica es un don y es una tarea. Así lo entendemos y así lo tenemos que vivir. Testimoniar con nuestra vida que este don que hemos recibido es posible y vale la pena. Testimoniarlo a todos, sin complejos, con alegría dentro y fuera de la Iglesia

Vivir lo que proponemos
Como discípulos y misioneros podemos explicar lo que entendemos, pero podemos enseñar lo que somos. Lo que hagamos hablará, con mucha más fuerza, por sí mismo que lo que digamos y si prestan atención a lo que decimos es porque antes somos creíbles, o sea constatan con los hechos lo que decimos y proponemos.

Seamos profetas y testigos del evangelio, que no es solo para la salvación de las personas  sino también, una fuente para la vida de las comunidades y de los pueblos. Impulsemos con coraje la actitud misionera de nuestros grupos para salir al encuentro del mundo y la cultura, para evangelizar apasionadamente lo cotidiano.

En esta doble dimensión que nos señala nuestro lema: trabajando fuertemente en lo local, haciendo un aporte decisivo a toda la humanidad, mostrando a Cristo como verdadero amigo del hombre.

S. S. Benedicto XVI, nos invitó a vivir las tres consignas para la AC en este tercer milenio: "Contemplación, Comunión y Misión" [6] como síntesis de un apasionante programa, que guíe nuestro camino a la santidad de vida.

El FIAC, como lugar de encuentro y de promoción de nuestro carisma en el mundo, y  quiere  ser un espacio  para que nuestras asociaciones  crezcan y profundicen el don que hemos recibido y que hemos de poner al servicio del mundo y de toda la Iglesia. El aporte de muchos de ustedes para el desarrollo de estos objetivos es una muestra de la generosidad y de entender la dimensión universal de la Iglesia.

Tendremos especialistas en cada uno de los momentos, con mucha experiencia, que darán luz a nuestra mirada: social, eclesial y asociativa.

El idioma común nos da la posibilidad de hacer muchos más participativo este encuentro.
Anímense! Sepan que él que más participa más aprende.

Aprovechemos este tiempo, la posibilidad de conocernos, de encontrarnos, de transformar los e-mails y las comunicaciones a la distancia,  en rostros, en gestos, en desafíos concretos, en esperanzas, en compartir, en ponernos en común.

Que Ntra Sra de Guadalupe nos proteja y nos acompañe en estos días.

Buen trabajo!


[1] Siervo de Dios Card. Eduardo Pironio - Meditación para los tiempos difíciles - 1976

[2] Siervo de Dios Card. Eduardo Pironio -  Bogota - 1970

[3] Car. J. Ratzinger- Situación actual de la fe y la teología - 1996

[4] Doc. de Aparecida - Nro 51

[5] SS Benedicto XVI abril 2005

[6] Benedicto XVI a la AC - Plaza de San Pedro - 4 de mayo de 2008