| En el transcurso de la celebración del Gran Jubileo, a 2000 años de la Encarnación, y con el objetivo de definir las líneas de trabajo para el trienio 2000-2003, se llevó a cabo en Roma, del 2 al 6 de diciembre de 2000, la tercera Asamblea del FIAC, en la cual se reflexionó sobre "La permanente actualidad del don del Espíritu. La Acción Católica: fieles laicos que viven la novedad del Evangelio y son signo de comunión". Participaron en la Asamblea los representantes de: Argentina, Austria, Bosnia-Herzegovina, Bulgaria, Burundi, Colombia, Cuba, España, Hungría, Italia, Kenya, Malta, México, Rep. Moldova, Myanmar, Nigeria, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Rumania (rito greco y rito latino), Rwanda, Senegal, Suiza (Cantón Ticino), Tierra Santa (AC de Belén), Togo, Uganda, USA, Venezuela, Zambia, y los representantes de los organismos internacionales: MIDADE, OIC, UMOFC, Unum Omnes y Vie Montante. Durante la Asamblea fueron recibidos como nuevos miembros: Polonia y Ruanda, y se eligió el nuevo Secretariado, compuesto por Argentina, Burundi, España, Italia y México, entre los diez países que han ofrecido la disponibilidad a asumir este compromiso, signo de madurez y de responsabilidad entre los países del FIAC. En la ponencia introductoria el Prof. Riccardo PETRELLA afrontó el tema tan actual de la globalización y de sus influencias en los planos cultural, socio-económico, politico, tecnológico y ambiental, como un proceso que nos interpela a todos y que no nos puede dejar indiferentes. Vivir en este tiempo requiere nuestro compromiso serio, para animarlo con los valores evangélicos a fin de que sean respetados la dignidad de la persona, el bien común y la solidaridad, a partir de los más pobres. El Papa, durante la Audiencia concedida a los participantes, confirmó la identidad conciliar de la AC para el Tercer milenio y la invitó a crecer en un auténtico espíritu eclesial, alimentado por el estudio de los Documentos conciliares, cuya enseñanza sigue siendo actual, por ser, precisamente, un don permanente del Espíritu Santo. La asunción de la eclesiología conciliar - como S.E. Mons.Balthazar PORRASCARDOSO subrayó en su ponencia - nos permitirá ser instrumentos de comunión entre las distintas experiencias eclesiales con las que nos encontramos al hacer el mismo camino de misión en las diversas realidades del mundo en las que cada uno actúa. Los valores de la Asamblea, que confirman los objetivos asumidos en la Asamblea de Buenos Aires y son fruto de la discusión sobre los temas que cualifican una propuesta asociativa y su verificación en el plano continental, han confluido en las siguientes líneas comunes de trabajo para el próximo trienio: 1. Dar prioridad a las realidades más problemáticas como son la familia, la política, la salud, la economía, la educación, etc. 2. Reflexionar sobre el servicio de la AC para la unidad con los otros movimientos y asociaciones. 3. Continuar el diálogo ecuménico e interreligioso; 4. Promover el trabajo conjunto entre los jóvenes de la AC en los planos continental e internacional; 5. Extender y hacer nacer la AC en otros países y ofrecer apoyo a los países que necesitan consolidarla; 6. Incrementar la comunicación interna y la promoción de la AC también con el uso de los medios de comunicación; 7. Intensificar el intercambio con otros organismos internacionales católicos (UMOFC, Unum Omnes, MIDADE, etc.); 8. Compartir el material formativo que se utiliza en las distintas asociaciones nacionales y/o locales.
Confiamos nuestro compromiso a la protección de la Inmaculada Concepción, Madre y Reina de la Acción Católica, para no perder el entusiasmo y, como el Santo Padre nos ha exhortado, para aumentar nuestro amor y nuestro empeño con la santidad de nuestra vida y nuestro impulso apostólico, haciendo resplandecer cada vez más la imagen de la Iglesia y transformando en más justo y solidario el mundo del tercer milenio.
III ASAMBLEA ORDINARIA - Roma, 2-6 de diciembre de 2000 Acción Católica: fieles laicos que viven la novedad del Evangelio y son signo de comunión LA PERMANENTE ACTUALIDAD DE UN DON DEL ESPÍRITU
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